Blog de Jaume Cardona.

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sábado, 20 de mayo de 2017

PETER KATER & RAYMOND CARLOS NAKAI: MIGRATION (PARTE I). Caminos de consciencia: Ritual y Principio de Individuación (*)


R. Carlos Nakai y Peter Kater.
Peter Kater es un compositor y pianista norteamericano conocido por sus partituras para cine, televisión y teatro (puso música al documental 10 preguntas para el Dalai Lama - Rick Ray, 2006 -), así como por sus composiciones de jazz ligero y, especialmente, de música new age por la que ha sido nominado en varias ocasiones para los premios Grammy.  Raymond Carlos Nakai es un indio norteamericano de herencia navajo-ute, compositor e intérprete de flauta nativa americana cuya inspiración viene de las expresiones de las comunidades nativas y de su deseo de conservar la tradición de sus propios orígenes indios. La biblioteca nacional del Congreso tiene más de 30 grabaciones suyas en el American Folklife Center. Ha sido nominado también en varias ocasiones para los Grammy. Ambos músicos gustan de combinar su música con la de otras culturas y tradiciones, y de esa inquietud nació una fecunda colaboración entre ambos que ha dado un conjunto de obras que me atrevo a calificar de maestras, y en especial sus dos primeros álbumes: Natives (1990)  y Migration (1992). Este último será objeto de nuestra reflexión en este comentario. Otros álbumes, todos excelentes,  surgidos de su colaboración son: How the west was lost ( cd 1 1993, cd2 1995), Honorable sky (1994), Improvisations in concert (1996), Through the windows and walls (2001) y Ritual (2013). Ambos han dado y dan conciertos juntos con una relativa asiduidad.

I. MIGRATION: RITUAL Y EVOLUCIÓN DEL ALMA.

Migration fue la segunda colaboración de estos dos músicos tras su debut con el excelente trabajo de Natives. Fue el primer álbum que conocí de ellos hace ya veinticinco años. Como otras tantas veces en mi vida llegué a él sin conocimiento previo de ambos, simplemente buscando entre los estantes de las llamadas “músicas del mundo”. Allí vi, de repente, su portada y su título. Lo cogí y vi pianista americano y flautista navajo-ute. Interesante – pensé -. Pero cuando vi los títulos de las piezas musicales ya no dudé. Veamos el comentario que hace Peter Kater al respecto de esta obra: “Este disco lo concebí inicialmente como una especie de mapa para crear y experimentar un rito en la propia vida. Pero no un “rito” como tarea cotidiana, mundana e irreflexiva sino como acto consciente y formalizado. ‘Por emplear ciertos elementos constitutivos de los sueños – simbolismo, fantasía, mitos y metáforas -, los ritos se dirigen al nivel de experiencia más primitivo y profundo” – Onno Van der Hart [**] –” [1] 

Durante estos veinticinco años no sé cuántas veces debo haber escuchado este álbum y cuantas más reflexionado sobre lo que ambos intérpretes y compositores llamaron “estructura […] para narrar la historia de la evolución (en sentido lineal) de un alma” [2]. Pronto me pareció que su propuesta podía contemplarse desde la perspectiva de lo que Jung llamó “Principio de individuación”, proceso por el que se entiende el desplazamiento interior que va del yo al sí mismo (self). O en palabras de Jung:

... lo consciente y lo inconsciente no se oponen necesariamente entre sí, sino que se complementan entre sí en una totalidad, el sí mismo. De ahí que, conforme , a esta definición, el sí mismo constituya una magnitud de orden superior al yo. El sí mismo no solo comprende la psique consciente, sino también la inconsciente, por lo que representa, por así decirlo, una personalidad que también somos [3].

Kater y Nakai, en colaboración con Chris White y Hunt Harris, personas descritas como de “vida ritual activa”, describieron un mapa con los siguientes estadios:

VAGAR. Reunir los aparejos.
INICIACIÓN. Prepararse, purificarse, centrarse.
HONRAR. Reconocer lo “sacro” de la propia vida.
DECLARAR LAS INTENCIONES. Percatarse del propio fin y reconocerlo.
ENTREGA. Dejar el mando, dar paso a la vulnerabilidad, abandonando lo conocido.
ABRAZAR LA OSCURIDAD. Adentrarse en lo desconocido, encontrarse en el vacío.
ENCENDER LA LLAMA. Conexión consciente con el espíritu, encontrar un rito significativo.
TRANSFORMACIÓN. Subir por la espiral mística hacia una visión de unidad: la visión que altera toda percepción.
QUIETUD. Escuchar, observar, estar callado.
HUMANIZARSE. Empatía. Encontrarse en una relación verdaderamente responsable.
RECORRER LA SENDA. Integrar la experiencia de la vida, enseñar siendo.
SERVICIO. Trascendencia de la ilusión de separación. Humildad. Alegría.

Esta entrada y la siguiente describirán un resumen de lo que en estos años ha sido el producto de mi inmersión en este tema de Rito y Principio de individuación. Esta primera parte se ocupará del encuadre del trabajo de Kater y Nakai contemplado desde el Principio de Individuación de Jung.

II. EL MAPA DE MIGRATION Y EL PRINCIPIO DE INDIVIDUACIÓN.

Peter Kater.
Tal y como esta formulado este mapa incluiría además un aspecto del Principio de Individuación que me parece fundamental, y que se relaciona con una dimensión trascendente que, en relación a los arquetipos y al inconsciente colectivo, Jung definió como su naturaleza psicoide, y que podríamos entender como que a la vez que profundizamos en la psique y descendemos a sus niveles más primarios, más sentimos que formamos parte de una unidad psique-materia que conforma el mundo, o dicho de otra manera, que psique y materia son aspectos diferentes de una única y misma cosa (Estadio de Transformación del mapa de Kater y Nakai). 

La visión de este mapa en relación al Principio de Individuación me hizo reflexionar sobre la música que para cada estadio desarrollaron ambos músicos y de la sorprendente dimensión que la improvisación cobró en su desarrolló. Dice Peter Kater al respecto: “Compuse una pieza bastante larga y comprometida, con diversas secciones y contramelodías, que cimentase la grabación. Posteriormente R. Carlos y yo extrajimos de esa pieza original secciones y melodías, improvisando, llegamos a los temas individuales. Las demás piezas son improvisaciones que surgieron en el estudio inspirados en la idea concebida para esa parte concreta de la historia. Hasta las composiciones que parecen más estructuradas incluyen gran parte de improvisación”. [4] Esta dimensión de improvisación musical la siento muy emparentada con la relación que Jung veía entre la consciencia y lo inconsciente, y en la que el yo cede su control dejando paso a un desarrollo en el que la dimensión creativa del inconsciente es el que toma las riendas de una forma aparentemente irracional:

Si se piensa que la consciencia y su centro, es decir, el yo, son lo opuesto al inconsciente y se añade a esta idea la de una progresiva asimilación de lo inconsciente, es posible representarse dicha asimilación como una suerte de aproximación entre la consciencia y lo inconsciente, con lo que el centro de la personalidad total ya no coincidiría con el yo, pasando a situarse en un punto central equidistante de la consciencia y lo equidistante. [5]

En otro momento también nos dice:

La asimilación de los contenidos inconscientes desemboca [...] en un estado en el que la intención consciente ha quedado fuera, viéndose sustituida por un proceso de desarrollo que nos parece irracional. No hay individuación en ausencia de este proceso, y su producto es la individualidad [...] como algo a la vez singular y universal [...] es únicamente al asimilarse lo inconsciente, y sólo entonces, cuando la individualidad cobra más preciso relieve y, con ella, ese fenómeno psicológico que une al yo con el no-yo y que llamamos actitud que, sin embargo, aquí ya no sería típica sino individual. [6]

R. Carlos Nakai.
Esta creación de actitud “no típica” hace referencia a la creación de un criterio propio más allá de los criterios adquiridos por los procesos colectivos de socialización. Aquí se trata de una individualidad que no tiene que ver con el desarrollo del individualismo como convencionalmente se entiende, sino con la profundización hacia uno mismo al dar paso a la asimilación de los contenidos inconscientes y, por lo tanto, a una realización más genuina de la propia personalidad, lo que incluye también la relación yo-tú si bien de una manera distinta a como la concebimos también convencionalmente. En su autobiografía Jung lo expresa de una manera muy adecuada cuando dice:

Quizás podría decir: necesito a los hombres en mayor medida que los demás y al mismo tiempo menos. Donde actúa el demonio se está siempre cerca y demasiado lejos. Sólo allí donde guarda uno silencio uno puede quedarse en un término medio. [7]

Una manera de ver este párrafo en términos de relación yo-tú sería ver que los vínculos ya no están determinados por relaciones de apego, donde aspectos como los sentimientos de culpa, los resentimientos, las dependencias, etcétera, así como sus proyecciones, determinan unas relaciones yo-tu perturbadas.

III. RITO Y PRINCIPIO DE INDIVIDUACIÓN.

El aspecto que me pareció interesante de la propuesta musical de Kater y Nakai fue que se inspiraron en la vinculación del rito con el mito, y más concretamente en el hecho de que la vinculación de mito y ritual se hace muy presente, como los antropólogos han constatado, en el dominio de la medicina (Onno Van der Hart extrajo de esta visión la aplicación de los rituales en terapia familiar). Contemplado desde esta perspectiva, me pareció evidente ver en el Principio de Individuación de Jung la descripción de lo que podemos llamar el “mito de la individuación”, donde se nos explica el porqué de nuestro sufrimiento neurótico en la alienación en lo colectivo, al mismo tiempo que se nos muestra el camino a seguir para recuperar nuestra propia actitud y criterio, dando paso así a la realización de una vida más genuinamente propia sin renunciar, por ello, a nuestra pertenencia a la sociedad. Pero en esa nueva perspectiva pertenecer ya no implica alienarse. El Principio de Individuación nos señala un camino de curación como caminos de la consciencia y de su ampliación implícitos en el viaje del desplazamiento del yo hacia el sí mismo.


Peter Kater y Carlos Nakai

Kater y Nakai nos ofrecen un mapa de la evolución del alma como un rito que consta de doce estadios a los que ellos dieron contenido musical. Con el paso del tiempo y la reflexión dedicada a este tema veo la importancia de la ritualización como un conjunto de pasos que nos permiten abordar la posible orientación vital en momentos de crisis, o en momentos de necesidad de orientación, a través de esa suspensión de la intención consciente que nos abre paso a los contenidos inconscientes.

IV. RITUAL, PRINCIPIO DE INDIVIDUACIÓN Y LINEA DE VIDA.

Invocación (Foto de E. B. Curtis)
La importancia de la ritualización en relación al Principio de Individuación adquiere aun más significación cuando se contempla desde un concepto de Jung que formuló en 1916 en su escrito "Estructuras del inconsciente", y en el que nos dice algo que es muy interesante, y en el que mito e inconsciente colectivo coinciden, y es que sus dimensiones explicativas no sólo se centran en el pasado (las causas del malestar) sino que incluyen también una proyección en el futuro en el que se muestra el camino de la sanación:

Pues estoy convencido de que el análisis sólo habrá tocado realmente a su fin cuando el paciente tenga un conocimiento digno de este nombre de los métodos con los que permanecer en contacto con lo inconsciente y sepa psicológicamente lo suficiente como para comprender siquiera de forma aproximada su respectiva línea vital, ya que de lo contrario su consciencia no será capaz de seguir la dirección seguida por la corriente libidinal, ni podrá tampoco apoyar conscientemente los resultantes de su individualidad. [8]

El concepto "línea de vida" se entiende como la tendencia que nos orienta hacia el sí mismo y, en este sentido, no es algo líneal, como ya dijimos, sino algo que se reactualiza en función de la relación del individuo con su mundo interno y con el mundo externo e, idealmente, podríamos decir con Ursula K. Leguin, y en su libro "Un mago de Terramar" que "a medida que un hombre adquiere más poder y sabiduría, se le estrecha el camino, hasta que al fin no elige, y hace pura y simplemente lo que tiene que hacer" [9] Dicho así, y desde la perspectiva de esa "línea vital" citada por Jung, el ritual nos permite reconectar con ella en momentos de crisis o de estancamiento y también de duda.

V. ESTRUCTURA DEL RITUAL DE KATER & NAKAI.

Vamos a dejar introducido en este punto la estructura del ritual en doce estadios que Kater & Nakai nos presentan en su álbum que abordaremos en la parte II de esta reflexión. Basta una breve observación de estos doce estadios para ver que presenta una estructura de 4x3, es decir, cuatro fases de tres estadios cada uno de ellos, que coincidiría con la idea de Jung que relaciona el ternario con el dinamismo del Principio de Individuaión y el cuaternario con la totalidad. En las fases del Principio de Individuación podemos destacar cuatro fases que podríamos describir como se deduce la propuesta de Murray Stein [10]: La llamada, El impulso de crecer y de conocer, el contacto con el lado espiritual y el retorno e integración a la vida a la vez que comienza una nueva espiral de la individuación.

LA LLAMADA:

Vagar. Reunir los aparejos.
Iniciación. Prepararse, purificarse, centrarse.
Honrar. Reconocer lo “sacro” de la propia vida.

EL IMPULSO DE CRECER Y CONOCER:

Declarar las intenciones. Percatarse del propio fin y reconocerlo.
Entrega. Dejar el mando, dar paso a la vulnerabilidad, abandonando lo conocido.
Abrazar la oscuridad. Adentrarse en lo desconocido, encontrarse en el vacío.

EL CONTACTO CON LO ESPIRITUAL:

Encender la llama. Conexión consciente con el espíritu, encontrar un rito significativo.
Transformación. Subir por la espiral mística hacia una visión de unidad: la visión que altera toda percepción.
Quietud. Escuchar, observar, estar callado.

RETORNO E INTEGRACIÓN EN LA VIDA:

Humanizarse. Empatía. Encontrarse en una relación verdaderamente responsable.
Recorrer la senda. Integrar la experiencia de la vida, enseñar siendo.
Servicio. Trascendencia de la ilusión de separación. Humildad. Alegría.

Lo vamos a dejar aquí para dsesarrollarlo en más profundidad en la próxima entrada. Os dejo con la pieza que abre esta obra maestra que es Migration, y que se trata de Wandering (Vagar):



                                                          Pieza 1 de Migration. Wandering (Vagar)

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(*) Las dos entradas que aquí se van a exponer corresponden a un resumen de un trabajo inédito más extenso que he redactado acerca de este tema titulado "Caminos de consciencia: Ritual y Principio de Individuación" en el que a parte de integrar las reflexiones sobre este tema en estos años también se muestra la utilidad del ritual como una manera de estar en contacto con nuestro propio mundo inconsciente (que, obviamente, y esencialmente, incluye esa dimensión del inconsciente colectivo propuesto por Jung) y del que próximamente también presentaré un taller para familiarizarse con esta manera de trabajar.

(**) Onno Van der Hart es un investigador y psicoterapeuta holandés especialista en psicoterapia del trauma y terapia familiar. Es autor del conocido libro "El yo atormentado (The haunted self)"

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[1] Kater, Peter. Comentario del CD Migration de Lyricon.
[2] Ídem anterior.
[3] Jung, C. G. Dos escritos sobre psicología analítica. Las relaciones del yo con el inconsciente. OC7. Ed. Trotta, par. 274
[4] Ver nota 1
[5] Ver nota 3, par. 365
[6] Ver nota 3, par. 505
[7] Jung, C. G. Recuerdos, sueños y pensamientos. Ed. Seix Barral. Biblioteca breve, pág. 361
[8] Ver nota 3. Estructuras de lo inconsciente, par. 501
[9] Le Guin, Ursula K. Un mago de Terramar (Libro I de los libros de de Terramar). Ed. Minotauro.
[10] Stein, Murray. El Principio de Individuación. Hacia el desarrollo de la conciencia humana. Ed. Luciérnaga.